Reflexiones Bíblicas Diarias


"Y JESÚS se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del PADRE, y del HIJO, y del ESPÍRITU SANTO; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí Yo estoy con vosotros...

"JEHOVÁ de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el DIOS de Jacob. Selah" (Salmo 46.7).

"¿No es Mi Palabra como fuego, dice JEHOVÁ, y como martillo que quebranta la piedra?" (Jeremías 23.29).

"Toda la Escritura es inspirada por DIOS, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de DIOS sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra" (2° carta a Timoteo 3.16-17).

"Porque JEHOVÁ da la sabiduría, y de Su boca viene el conocimiento y la inteligencia" (Proverbios 2.6).

"Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio. Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste...

"Pero DIOS, que es rico en misericordia, por Su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con CRISTO (por Gracia sois salvos)" (Efesios 2.4-5).

"Por tanto, tomad toda la armadura de DIOS, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes" (Efesios 6.13).

"Los profetas que profetizaron de la Gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta Salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el ESPÍRITU DE CRISTO que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de CRISTO, y las glorias que vendrían tras ellos. A estos se les reveló que no...

"Sino santificad a DIOS el SEÑOR en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros" (1° carta de Pedro 3.15).